Para efectos administrativos, políticos y de aplicación del Derecho civil los habitantes de España se dividen en nacionales y extranjeros. Éstos, a su vez, en comunitarios y extracomunitarios. Los derechos y obligaciones de los nacionales y los foráneos no son iguales, aunque los de los comunitarios se asemejan más a los de los españoles que a los del resto de extranjeros. Un ciudadano de un país comunitario puede entrar y salir libremente de cualquier país de la Unión, como…









